Agua y salud

Ya llevo años adentrándome en el mundo cero residuo y libre de plásticos, investigando y encontrando alternativas sostenibles. Disminuir los desechos físicos, aprovechar más y mejor la comida, aprender a hacer cosas con sentido… siempre se aprende algo nuevo, reconsiderando opciones y preguntándome por qué una cosa sería mejor que otra. 

Y esto me ha llevado a entender que lo que te venden o se ve a priori como sostenible no siempre lo es realmente, que sin darnos cuenta y pensando que hacemos algo bueno por el medioambiente, resulta que en el proceso de fabricación o utilización se está contaminando más y/o deforestando, y que a veces algo que parece poco sostenible en realidad lo es más por razones que están detrás en la fabricación o de su durabilidad.

En otro post profundizaré sobre este tipo de productos y qué alternativas se podrían adquirir…

Uno de estos artículos se trata de un elemento que utilizaba a diario con tranquilidad y seguridad pensando que a parte de ayudar a la contaminación del planeta también me hacía un bien a mi salud. Bebía agua del grifo. 

El agua de nuestros hogares pasa por multitud de procesos y controles que aseguran que sea potable. Somos muy afortunados de tener grifos con agua bebible en casa. Hay una gran parte de la población mundial que no dispone de ellos y tienen que desplazarse grandes distancias para conseguir agua potable.

Así que me preguntaba ¿por qué nos cuesta tanto beber agua del grifo? ¿por qué en España lo más normal es comprar agua embotellada produciendo toneladas de desperdicios y contaminación en el proceso? ¿por qué beber agua embotellada cuando tengo todo lo que necesito en la grifería de mi casa? Supongo que por inseguridad, desconocimiento y el bombardeo de publicidad sobre los “maravillosos” tipos de agua que existen en el mercado.

¿Pero qué pasa cuando un producto que es más sostenible, más barato y más asequible te ponen en duda sobre si es mejor para ti y tu salud? Por las noticias y artículos informativos salió a la luz que el agua que corría por las tuberías de España, aunque pasaba estrictos controles, habían aparecido nuevos contaminantes en ella producto de nuestro estilo de vida. Pesticidas, herbicidas, antibióticos entre otros provenientes de la ganadería y el abuso de los recursos y que las depuradoras municipales no alcanzaban a eliminar del agua.

En ese entonces estaba embarazada de pocas semanas y una de las preocupaciones de las mujeres en estado es la buena alimentación y cuidar de no comer ciertos alimentos “potencialmente” peligrosos para la salud del ser que está en continua evolución. Así que leí un poco sobre el tema y realmente me di cuenta que potable no es lo mismo que sano. Y con mi poca información sopesada, mi ignorancia y mis miedos me llevaron a beber agua embotellada, por lo menos mientras durara el embarazo y lactancia.

Pero no estando satisfecha con ello investigué más, pasé de ignorante a conocer verdades y para mi sorpresa no era mejor beber agua embotellada que del grifo y encima yo pateando envases y contaminando al planeta y probablemente a mí. Podéis encontrar en el blog una entrada donde analizo las propiedades de las dos opciones para su consumo “sano” (Agua embotellada, agua del grifo) y donde llego a la conclusión que es mejor para el planeta y para mí, beber agua del grifo filtrada, tema del cual también escribí otra entrada (Tipos de filtros de agua, teniendo en cuenta de la existencia de otros que también funcionan pero son más rudimentarios, algunos menos eficaces y su vida útil es inferior).

En estas que me topé con @kimmy.costa, fundadora de @aguasinplastico y me mostró un sistema de tratamiento del agua, el eSpring. Luego del análisis que hice sobre las clases de filtros existentes, su producto me enganchó por su funcionamiento, duración, medidas, certificación y su potencial.

Purifica el agua con un filtro de carbón comprimido activo (elimina microorganismos, petróleo, restos de cloro, plomo, mercurio, cobre, contaminantes, químicos volátiles y hasta radón, al igual que elimina compuestos en trazas como productos farmacéuticos, herbicidas, pesticidas u otros contaminantes orgánicos persistentes) y trabaja en combinación de luz ultravioleta (elimina las partículas en suspensión del agua, esteriliza bacterias, microorganismos, parásitos, productos farmacéuticos, herbicidas, pesticidas… y garantiza la calidad bacteriológica del agua). Todo eso manteniendo los minerales esenciales, sin añadidos químicos y proporcionando buen olor y sabor al agua.

¡No se tú, pero yo me paso al agua sin plástico, me paso al eSpring!

Para saber más de eSpring aquí

Purifica el agua con un filtro de carbón comprimido activo en combinación de luz ultravioleta

Para más información contactar a @miecoequilibrioenelmundo o a [email protected]